domingo, 26 de mayo de 2013

El Vietnam de Compromís, mientras en Paterna favorecen una alternancia pacífica, a nivel de País afloran los problemas

Morera y Oltra en el Capri

El pulso Morera-Oltra, punta del iceberg de una triple batalla: el Bloc no piensa ceder más terreno - Los críticos con el líder nacionalista aspiran a ir en listas y el sector de Mollà recela del protagonismo de Oltra - Afloran las pugnas en el segundo escalón por tocar poder

La elaboración del reglamento de primarias, las reglas del juego para elegir candidato a la Generalitat, ha avivado el pulso entre los coportavoces, Enric Morera y Mònica Oltra. Conscientes del tirón mediático de la marca Mònica Oltra, sus partidarios quieren primarias abiertas a todo el que desee apuntarse al censo. Morera y los suyos prefieren un sistema que haga valer el peso de la militancia del Bloc. Son 2.800 afiliados frente a unos 1.600, entre Iniciativa, Els Verds y los directamente adheridos a Compromís.

La pugna Morera-Oltra es la punta del iceberg de un Compromís en el que se solapan contiendas entre partidos o facciones y rivalidades personales.  Hace unos días Morera comunicó a su ejecutiva „empujado por el núcleo de la dirección, liderado por Lluís M. Campos„ que piensa ir a primarias.

Pero las alianzas se cruzan. Parte del Bloc defiende a Oltra de candidata. En Iniciativa, la diputada Mireia Mollà sabe que con Morera de uno por Valencia, tendría más fácil liderar de nuevo la lista de Alicante. En octubre, Mollà ha de ceder el acta al asesor y número dos por esa circunscripción, el nacionalista Dimas Montiel, en virtud del pacto de reparto de ese escaño al 60% y 40% de la legislatura. Iniciativa interpreta que no cabe el relevo e invoca una cláusula de excepción que impide que se descompensen las cuotas de reparto 60%-35%-5% entre los socios de Compromís.

Oltra es también censurada en Iniciativa. El sector que lidera Pasqual Mollà coincide con parte del Bloc en criticar la contratación de la exdiputada en el Congreso Isaura Navarro como asesora compartida por Oltra y el diputado  en Madrid, Joan Baldoví. En el Bloc ponen ese contrato como ejemplo del abuso de gasto en un partido con problemas para pagar las nóminas por la deuda del Consell y el Gobierno, que no pagan los 358.000 euros de las subvenciones por resultados electorales.
Levante