
La autorización del cambio de uso llegó después de que desde el patronato confirmaran que «en varios años no lo iban a utilizar» porque no iban a disponer de presupuesto. Esta circunstancia, unida al incremento de la demanda de servicios propios de un comedor social llevó a replantear el uso de las instalaciones, siempre según el relato de las fuentes consultadas en el Ayuntamiento.
Las críticas de Compromís no acaban en este punto. Juanma Ramón también apunta que tras visitar las instalaciones que acogerán el comedor «nos hemos enterado de que el edificio todavía no está recepcionado oficialmente».

Sin embargo desde el Consistorio insisten en que la «pequeña obra» que fue necesaria para habilitar las dependencias de forma que se convirtieran en comedor social están terminadas, «ahora sólo estamos pendientes de la dotación de mobiliario.